Hay tres puntos para entender qué va a pasar con Independiente, su equipo y las finanzas en el segundo semestre de este año: solucionar la deuda actual, revisar y vender.

Cuando llegue a Avellaneda una porción del dinero que ganó con la venta de Nicolás Figal, va a apagarse el primer foco de conflicto urgente que son los reclamos legales. El arreglo entre las partes es para la primera semana de junio. Sin embargo, la re-estructuración es más grande y va a llevar al hincha a ver un equipo bastante diferente.

Independiente va a vender en el mercado de pases que está por empezar. Internamente creen que los dos jugadores más rentables son Alan Franco y Fabricio Bustos. Por el defensor central aparecieron dos ofertas de México que van a llegar en los próximos quince días. Muy probablemente una de ellas sea aceptada. Eso te da espalda para “barajar y dar de nuevo” pero no soluciona el brete principal: déficit mensual. Por eso, la CD del Rojo quiere menos contratos y más baratos. Eso te lleva a rever todo lo firmado.

Independiente va a empezar a negociar individualmente con los jugadores que tienen contratos más altos –aquellos que reclamaron legalmente-. En algunos casos van a proponerles un salario menor y en otros modificar el pago según la actualización del dólar. Si no hay arreglo, les van a pedir que traigan ofertas. Ahí es donde la economía se va a poner por delante de la competitividad.

También hay casos de jugadores que pidieron ser negociados en mercados de pases anteriores y se frustraron las posibilidades. El caso más claro es el de Martín Campaña. Tuvo dos ofertas concretas que no se concretaron. Santos cuando Sampaoli era el DT y Cruz Azul a fines de 2019. Esta vez, si llegan, parece que será otra la historia.

Todo indica que durante los próximos seis meses el plantel de Independiente va a mutar bastante: Con solo dos o tres meses de fútbol en 2020 y la necesidad imperiosa de depurar su economía, la CD del Rojo está pensando más en este plan para ordenarse en 2021 que en lo deportivo.