ELDORADO. Pablo Schoenfisch es el único sospechoso del ataque a balazos y muerte de su madre Faustina Antúnez (56) y que dejó gravemente herido a su padre, el ex intendente Arnoldo Schoenfisch (59). El joven de 18 años eligió el silencio en su indagatoria el lunes y quedó a la espera de los informes periciales. Ahora comenzará la etapa de toma de testimoniales.

El caso quedó a cargo del Juzgado de Instrucción Uno encabezado por el magistrado Roberto Saldaña, quien pretende comenzar cuánto antes con la citación de testigos para que presten declaración testimonial en el marco de la causa. En este contexto, indicaron que las audiencias podrían comenzar hoy mismo y en esta etapa los primeros testigos que aportaron datos ante la Policía deberán comparecer ante la Justicia para ratificar o rectificar sus dichos, entre ellos vecinos y familiares de las víctimas.

Justamente, el aporte de algunos familiares sería trascendental para el avance de la causa, dado que varios de ellos habían declarado que en el último tiempo la relación entre padres e hijo se había tornado un tanto conflictiva debido a malos comportamientos y desobediencias.
Esos aportes fueron clave durante esas primeras horas de investigación para posar la lupa sobre el joven y ahora serán importantes para encausar el expediente que se instruye bajo la carátula de “homicidio agravado por el vínculo y tentativa de homicidio agravado por el vínculo”, lo cual prevé una pena de prisión perpetua.
Incluso, según señalaron fuentes consultadas, hasta hay familiares que recordaron escenas en las cuales el muchacho ahora detenido vociferaba a viva voz su intención de matar a sus padres, aunque ninguno imaginó que tal expresión en algún momento llegaría a concretarse.

A la espera de la evolución de Schoenfich

En forma diaria los investigadores del caso continúan atentos a la evolución del ex alcalde Arnaldo Schoenfisch para que también pueda prestar declaración y contar qué fue lo que sucedió durante esa violenta madrugada del jueves pasado en la que él y su esposa sufrieron un disparo cada uno en la cabeza en su casa de Santiago de Liniers.
El hombre se encuentra internado en el hospital Madariaga de Posadas desde el mismo día del hecho, cuando fue trasladado de urgencia desde el SAMIC.
En este contexto, el último parte médico aportó información que ilusiona a todos. Y es que el hombre ya pasó de sala intensiva a una sala de común e incluso indicaron que se encuentra “lúcido y estable”, aunque comienzos de semana no había sido informado del triste desenlace de su esposa.
Los pesquisas confían en que el hombre pueda seguir evolucionando como lo hizo hasta ahora y que cuando los médicos den el visto bueno pueda ser entrevistado por efectivos policiales que le tomen declaración desde el nosocomio. Su palabra será la base y el sostén de todo el expediente, adelantaron.
Fuente: El Territorio