El gobierno de Kenia espera contener para los primeros meses de verano (en el continente africano) la plaga de langostas que asola los cultivos del país. «Esperamos que este problema termine en algún momento, alrededor de junio o julio«, declaró uno de los responsables del Ministerio en este ámbito, el profesor Amadi Boga.

«Hemos desplegado una gran cantidad de tecnología moderna para rastrear los enjambres», explicó.Estos esfuerzos de erradicación son parte de una estrategia regional en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Mientras, la plaga destruye todo a su paso y todavía no se halló una forma adecuada para poder erradicarla.

Los patrones climáticos en la región, en constante transformación, facilitaron enormemente las condiciones para la reproducción de la langosta «de proporciones bíblicas», con lo definieron los especialistas. Ello se tradujo en la peor infestación de los últimos 25 años en el continente, especialmente en el este de África, donde reina la inseguridad alimentaria.

La langosta del desierto se encuentra entre las plagas migratorias más peligrosas del mundo: un enjambre de kilómetros cuadrados puede consumir el equivalente de alimentos para 35.000 personas en un día, advirtió la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

Alrededor de 42 millones de personas se encuentran ya en una situación de inseguridad alimentaria grave en Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, Tanzania​, Uganda y Yemen, zonas afectadas por la última plaga.

Y la crisis persiste: a mediados de abril, las autoridades de Uganda confirmaron la existencia de un nuevo enjambre de langostas del desierto en el distrito de Kumi (este), lo que supone una importante amenaza de cara a la próxima temporada de cosecha en el país.

 

Fuente: Clarín